ATLETI 0 - SEVILLA 1. NO LEÁIS ESTA CRÓNICA.
En serio. No os va a aportar nada. De hecho, y a partir de ahora, no pienso
a volver a escribir nada cuando juegue contra este equipo, pase lo que nos
pase. Porque no se me va a ocurrir nada. Me bloquean mi única neurona,
seguro. Es tal el odio y el desprecio que les tengo que, en el fondo, nunca
voy a ser objetivo (pase lo que pase) y entonces ¿Para qué? No merece la
pena. En cuanto me metan el primer gol, perderé todo atisbo de cualesquiera
que sean mis principios (y Groucho los elegía, pero yo no tengo tal
abanico), y, cuando no encuentro mi razón de ser, la desolación me invade y
exaspera.
Evidente, de fútbol no os voy a hablar. El partido es como esta crónica: un
homenaje al sin sentido. Que sí, nos metieron un gol, creo que dieron un
larguero, pero yo qué sé . 0-1 y punto, me dirá un cerdillista. Pues vale,
pues para ellos.
El problema es . ¿Y yo? ¿Qué digo? Pues ni eso. Nada de nada. Que mañana me
levanto a las 5,40, que son las 1,30, y estoy aquí, haciendo el subnormal
profundo, intentando justificar la mierda que tengo encima diciendo que si
mis colegas me fallan (como yo les fallo a ellos, menuda novedad) que por
qué pollas no le he cogido el teléfono al Albertito, que por qué me enfado
con el Valdanito de Aluche, cuando le quiero más a mi vida aunque si no es
por mí él no estaría con nosotros . Lo único que espero en esta vida es que
mi gente me respete, y no se cachondee de mí. Y si alguno leéis esto, ya
sabéis lo que hay: con este equipo me llega un punto de ansiedad que dejo de
ser yo, y me convierto en un puto desquiciado. Y si me dais un tornillo
porque me queréis llamar loco, se lo tiro al primer Birus que mi mente
calenturienta me de el punto de ver. Y si encima os hace gracia, sí, ya os
lo dije ayer, me cago en vuestra puta madre. Lo siento, es lo que hay.
Probablemente, yo y esta mierda de crónica (¿de verdad queréis que os hable
de fútbol, colegas?) merezca lo mismo la pena, oséase, NADA.
Por eso, y tras aguantar atónico la mierda de partido de padecí, decidí irme
después de mucho tiempo, solipandi, a mi puta bola ... Como cuando acababa
después de una noche loca en cualquier disco después de no haberme comido ni
un puto saci (y encima, sin droga, puto Javivi de mierda) . Pillar el metro,
¿Qué coño más da el vagón?, mirada perdida (la aprendí después del 0-6 de
hace 2 temporadas del día de Barsa, Fernando, a veces me dan ganas de irme
contigo, ¿Me haces un hueco, please?), y, que diría mi amigo Nacho (con,
perdón, y sin segundas) . "ver la vida ... venir".
Ná. Que he llegado a casa, sin la foto, una vez más, con mi amiga Helena
(¡Enhorabuena, Directora, y gracias por salir en tu periódico!, mi madre me
mata, sigo sin llegar a queli más que con el pedo que volví a pillar ayer,
qué novedad), y he tenido que sacar el disfraz, para variar, ese que hoy no
encontraba por ninguna parte de mi baúl, y decirle aquello de .. "Bueno . Le
ganamos al Olympique y esto está solucionado, ¿No, mamá?").
Solo hay una putada: que el disfraz anda ya desgastado, y cualquier día me
va a pillar la jefa. Pero no creo que pase nada, porque . ¿Le ganamos al
Olympique el miércoles, verdad?
EL CRACK DEL PARTIDO: Mi disfraz cuando llego a casa. Lo malo es que, como
ya digo, anda con fecha de caducidad: seguramente, y cuando mi vieja se
vaya, él se autodestruirá con él. Y yo, sin disfraz . ¿A dónde voy? Doy un
trago a mi Gin-Tonic, y me acuerdo de mi admirado Antonio Flores. Nadie más
que yo te comprende, compañero.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: No hay excusa, YO. No puede ser que esto me haga
caer en el estado de decepción que tengo en estos momentos. Sé que no soy ni
Atlético, que es lo único que sé hacer en esta vida (¿Eso es mucho o es
poco, tíos?). Y, lo que es peor, mis colegas tampoco me respetan. Ayer me
sentí como el monito que les hace gracia, y cuando se me acaban las pilas y
mi gesto se frunce . me apartan a un lado, y a otra cosa, mariposa. En fin,
siempre me quedará el no sé qué, el que lea esto y mi corazón Atlético, que
está por encima del bien y del mal.
EL SEVILLA: No quiero hablar del Sevilla. No quiero hablar de nada.
ÁRBITRO: Ni idea. Ni tampoco me importa en exceso.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: + 0º grados.
Se abrió la veda en el Calderón. Bajo 3 grados, sí. Es imposible que nos
hagamos respetar en esta nuestra bendita casa. Claro que, si yo mismo no
logro hacerlo delante de mis coleguitas (a los que quiero más que a mi vida,
mal que me pese) pues tampoco puedo pedir más peras al olmo. Supongo que
tengo lo que me merezco.
No. No me echéis la bronca. Os lo advertí desde un primer momento. No leáis
esta puta crónica, joder .
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Un saludo.
Tomi. Grupo 51. GIn-Tonics Tour 2007-08
http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com/
VAMOS, CAMPEÓN,
PON HUEVOS QUE HOY GANAMOS.