Hace unos días escribí sobre el nuevo tráfico de biodiesel realizado
por Tracción Rail a medias con Renfe. Comentaba lo fraudulento de este
cachondeo supuestamente liberalizador, que oculta el pago del impuesto
revolucionario: o "pillan" los sindicatos (para eso nacieron y de eso
viven) o no hay trenecito. Pues bien, las dos locomotoras Prima de
Tracción rail están activas (una estuvo en Mérida durante varias
semanas haciendo pruebas, no averiada), pero Renfe sigue traccionando
el tren en días alternos, concretamente con doble de 319.
El habitual chiquilicuatre de guardia y que siempre sale en auxilio de
la débil e indefensa Renfe (sufridora de críticas injustas y
exaltadas, ¡pobrecita!) volvió a mentir con su habitual descaro, nula
vergüenza y absoluto desconocimiento del tema. Mintió como miente
siempre, y además de manera chapucera, pues es absurdo que un tren se
grafíe con máquinas de otra empresa simplemente porque la titular esté
temporalmente averiada, como es inverosimil que una máquina recién
salida de fábrica, totalmente nueva, esté averiada durante semanas sin
que vuelva a la factoria o sea rápidamente reparada si tanta falta
hace.
Estos extremos los conoce cualquier aficionado mediano, y no digamos
un profesional, pero el tipo en cuestión, como no tiene límites ni
vergüenza en su servilismo, no se cansa de arrastrarse y hacer el
ridículo una y otra vez, a veces con la colaboración de cualquier de
los chuletes zapatéticos de su mismo clan.
Encima, los tíos van de moderados, serios y educados. Vamos, los
actores porno van repartiendo carnets de castidad y elegancia en el
vestir mientras le pegan al mandoble; ¡Es para morirse o, mejor,
partirse de risa!.