On 15 ene, 05:23, "â†ALCOSERI→" <vice...@hotmail.com> wrote:
> Al contrario de lo que sucede en otros paÃses, donde la masonerÃa es
> una asociación muy respetada, en España sigue envuelta en el
> misterio,
> y su mención aún despierta recelos, odio y temor. Y, de hecho, en
> pocos lugares ha sido tan perseguida y reprimida como en el
> territorio
> español.
> El 17 de abril de 1728, en la Gran Logia de Inglaterra se recibÃa una
> carta procedente de España, en la que un grupo de ciudadanos
> británicos afincados en la penÃnsula solicitaban la constitución
> oficial de una logia en Madrid. Aquella misiva, redactada apenas once
> años después del nacimiento de la masonerÃa <<moderna>> en 1717,
> convertÃa a España en el primer paÃs del continente que solicitaba la
> creación de una logia regular. Aquella logia, que no recibió la
> legitimización hasta un año después, fue bautizada con el nombre de
> French Arms -también es mencionada como Las tres flores de Lys nº 50,
> nombre del hotel en el que se reunÃan sus miembros, en la madrileña
> calle de San Bernardo-, aunque es más conocida como <<logia
> matritense>>.
>
> Su fundador fue el inglés Duque de Wharton, coronel británico al
> servicio de la corona española. Wharton, que habÃa sido Gran Maestre
> entre 1722 y 1724, y formó parte del primer Club del Fuego del
> Infierno, murió el 31 de mayo de 1731, siendo enterrado en el
> monasterio de Poblet.
>
> El mismo año que se <<legalizaba>> la logia de Wharton, la Saint John
> of
> Jerusalem solicitaba su constitución en Gibraltar. Algunos años más
> tarde, en 1750, 1755 y 1772, varios grupos de ciudadanos extranjeros
> intentaron crear logias o celebraron reuniones masónicas en Madrid,
> Barcelona y Cádiz.
>
> Sin embargo, y a pesar del papel <<pionero>> de algunas de estas
> logias
> radicadas en España, lo cierto es que la presencia de la Fraternidad
> fue prácticamente anecdótica -o casi nula- a lo largo del siglo
> XVIII,
> al contrario que en otras naciones europeas. ¿La causa? Muy sencilla:
> la prohibición y persecución dirigida por la Corona y la
> Inquisición...
>
> Una fraternidad proscrita
> En 1738, el papa Clemente XII condena de forma rotunda a los franc-
> maçons o Liberi muratori en su bula In eminenti, con castigo de
> excomunión. Poco después, Andrés de Orbe y Larreategui, Inquisidor
> general en España, emite el edicto de prohibición sobre la Orden del
> Gran Arquitecto. Comienza asà un periodo de persecución que se
> prolongará -aunque con algunas interrupciones- hasta 1833.
>
> Tras la condena eclesiástica, llegó la de la Corona. Primero con
> Fernando VI y su hermano Carlos III, cuyo Real Decreto de 2 de julio
> de 1751 convertÃa a los posibles masones del territorio español en
> criminales proscritos. Más tarde, Fernando VII mostró una obsesión
> enfermiza, llegando a promulgar catorce decretos contra la Orden. Con
> la derogación de la liberal Constitución de Cádiz, el primer Real
> Decreto (mayo de 1814) prohibÃa cualquier tipo de asociación
> clandestina, y ese mismo año se restablecÃa el tribunal de la
> Inquisición, para luchar contra <<las sectas anticatólicas
> introducidas
> durante la guerra de la Independencia>>. Según el historiador Ferrer
> Benimelli, fue el periodo antimasónico más duro y prolongado de la
> historia de España. En este tiempo hubo dos periodos de <<calma>>,
> con
> los paréntesis de la invasión napoleónica -cuando aparecen las logias
> de militares bonapartistas y de españoles afrancesados- y el Trienio
> Constitucional (1820-23).
>
> Tras la muerte de Fernando VII, acaecida en 1833, la persecución
> contra la masonerÃa se suaviza un poco y, de hecho, la regente MarÃa
> Cristina de Borbón amnistió mediante decreto a los masones. Sin
> embargo, continúa vigente la condena para todos aquellos que, a
> partir
> de esa fecha, sigan formando parte de una sociedad secreta. La
> <<tregua>>, sin embargo, duró poco, pues la persecución volvió a
> endurecerse, manteniéndose hasta 1868. Uno de los sucesos más
> destacados de esta época se produjo en 1853, cuando los miembros de
> la
> logia San Juan de España (Barcelona) fueron detenidos, juzgados y
> condenados a penas de cárcel de hasta 7 años, aunque más tarde fueron
> indultados por la reina Isabel II.
>
> La revolución de septiembre de 1868 trajo consigo un nuevo panorama
> para la masonerÃa española. Las recién adquiridas libertades acabaron
> también con las persecuciones para la Orden del Gran Arquitecto, y
> las
> logias aumentaron en número en muy poco tiempo. Este aumento del
> número de logias supuso también la <<alineación>> de cada una de
> ellas
> en distintas obediencias, provocando cierto caos e incluso
> enfrentamientos entre algunas de ellas. En concreto, habÃa cinco
> obediencias principales: el Gran Oriente Nacional de España, con
> Ramón
> Mª Calatrava como Gran Maestre; aquellas logias adscritas al Gran
> Oriente Lusitano; el Gran Oriente de España, con Carlos Magnan y
> Clark
> como Gran Maestre; la Gran Logia Independiente Española y, finalmente
> el Gran CapÃtulo Catalán.
>
> Ya en la época de la Restauración (1875-1896), y hasta la pérdida de
> las últimas colonias -desastre del que se culpó, cómo no, a la
> masonerÃa española-, las obediencias se multiplicaron aún más, aunque
> el catedrático Miguel Morayta logra reunir a buena parte de ellas
> dentro del Gran Oriente Español.
>
> También florecieron entonces algunas <<logias de adopción>>, como Las
> Hijas de los Pobres (Madrid) o Las Hijas de la Regeneración (Cádiz),
> con las que nace la masonerÃa femenina en España. Además, algunas
> logias masculinas -siempre de masonerÃa irregular- comienzan también
> a
> aceptar la presencia de algunas mujeres en los trabajos de las
> logias.
>
> masonerÃa y Segunda República
> Después de la crisis que supuso la pérdida de Cuba y Filipinas para
> la
> masonerÃa española -las acusaciones sobre su participación en ambas
> independencias hicieron que el número de masones y logias se redujera
> drásticamente-, a principios de siglo XX sólo quedaban dos
> obediencias: el Grande Oriente Español (GOE) y la Gran Logia Regional
> Catalano-Balear. Ésta pasó a denominarse, a partir de 1920, Gran
> Logia
> Española, aunque el GOE tuvo más importancia.
>
> Especialmente importante fue la presencia de miembros de la masonerÃa
> entre los órganos directivos de la Segunda República (1931-39), tal y
> como recoge Benimelli en su libro La masonerÃa en el Parlamento
> encontramos un importante número de diputados masones. No menos de
> 120
> en la legislatura de 1931 (es decir, algo más de la cuarta parte de
> los integrantes de la cámara), 55 en la legislatura de 1933, y más o
> menos los mismos en la de 1936>>. Y, entre los partidos polÃticos, la
> presencia masónica fue igualmente notable en varios de ellos:
> <<Acción
> Republicana, Partido Republicano Radical, Partido Republicano Radical
> Socialista, Partido Socialista Obrero Español y, en menor medida, la
> Izquierda Republicana de Cataluña y Federación Republicana Gallega>>.
>
> Según este especialista, <<existieron entre el republicanismo y la
> masonerÃa conexiones importantes y una colaboración que podrÃan
> apuntar hacia una posible, aunque no directa, utilización de la
> masonerÃa por el republicanismo con fines propagandÃsticos o incluso
> electoralistas, aunque es éste un extremo que habrán de confirmar
> investigaciones futuras>>.
>
> De la Guerra Civil a la transición
> El comienzo de la Guerra Civil dio inicio a una de las etapas más
> oscuras en la historia de la masonerÃa española.
>
> Antes del conflicto armado, Franco ya habÃa manifestado tendencias
> antimasónicas cuando, en 1935, tras su nombramiento como jefe del
> Estado Mayor, destituyó a seis generales por su condición de masones,
> tal y recoge el periodista Pepe RodrÃguez en su libro masonerÃa al
> descubierto -Se sabe que dos hermanos de Franco, Ramón y Nicolás,
> habÃan pertenecido a la Fraternidad y, según algunas versiones no
> confirmadas de forma alguna, la fobia del futuro dictador por la
> masonerÃa habrÃa nacido después de que le fuera denegada su admisión
> en la logia Lukus de Larache, en Marruecos.
>
> Iniciada ya la contienda, la persecución de los masones por parte de
> los sublevados fue brutal. Según el historiador Francisco Moreno
> Gómez, <<el fusilamiento de masones no esperó a ninguna legislación
> al
> respecto. De la logia Helmantia de Salamanca fueron fusilados 30
> masones. De la Constancia de Zaragoza, otros 30. Del <<triángulo>>
> Zurbano de Logroño, 15...>>, y asà hasta completar una larga y
> siniestra
> lista. Algunos estudios recientes cifran en unos 2.500-3.000 los
> masones españoles fusilados o asesinados.
>
> Tras la guerra llegó la ley, en 1940, <<para la represión de la
> masonerÃa y el comunismo>>, reflejo de la obsesión que Franco
> manifestó
> durante toda su vida por el célebre contubernio judeo-masónico-
> comunista. En función de dicha ley se iniciaron más de 18.000
> procesos
> y expedientes contra supuestos masones, cuando se estima que antes de
> la guerra apenas habÃa unos 6.000 masones. Muchos de estos procesados
> murieron también fusilados.
>
> La prohibición de la masonerÃa durante el franquismo tuvo una
> llamativa excepción: con el establecimiento de las bases
> norteamericanas en territorio español, Franco se vio obligado a
> aceptar, muy a su pesar, la presencia de logias de militares en
> dichas
> instalaciones. En Torrejón de Ardoz, <<levantó columnas>> la logia
> Arthur T. Weed nº 59, la Liberty en Morón, Pyrenees nº 77 en
> Zaragoza,
> etc...
> Ya en plena transición, la masonerÃa tuvo que esperar hasta el 3 de
> julio de 1979 para ser legalizada, cuando el Tribunal Supremo ordenó
> al Ministerio del Interior la inscripción del Grande Oriente Español
> en el registro de asociaciones. Hoy, en el siglo XXI, la masonerÃa
> española está <<repartida>> en dos corrientes principales: por un
> lado,
> una tendencia de corte anglosajón, más conservadora, dogmática y
> <<regular>>, representada por la Gran Logia de España; por otro, la
> tendencia liberal y adogmática, encabezada por la Gran Logia
> Simbólica
> Española.
>
> Presidentes masones
> A lo largo de la historia de España, cinco masones han ocupado el
> cargo de jefe de gobierno: Juan Prim, Sagasta, Manuel Ruiz Zorrilla,
> Manuel Azaña y Diego MartÃnez Barrio. Todos ellos jugaron papeles
> importantes en momentos de gran relevancia para el paÃs: Prim,
> Sagasta
> y Zorrilla en la Revolución de 1868, y MartÃnez Barrio y Azaña
> durante
> la Segunda República. Pero además, Zorrilla y Sagasta fueron Grandes
> Maestres del Grande Oriente de España, y MartÃnez Barrio del Gran
> Oriente de España, tal y como explica Benimelli en uno de sus
> trabajos.
>
> Recientemente, ciertos medios de comunicación y algunos autores
> antimasónicos han sugerido la pertenencia del presidente RodrÃguez
> Zapatero a una logia masónica. El historiador Ricardo de la Cierva,
> por ejemplo, aseguró en una entrevista a la revista Alba: <<Zapatero
> es
> masón, y también algunos de sus ministros>>. Una afirmación semejante
> habrÃa hecho también el masón norteamericano Ortiz Burbano de Lara,
> Venerable Maestro de la Logia Simbólica La Fraternidad 387 de Nueva
> York. Además, en el coloquio La masonerÃa ayer y hoy, organizado por
> editorial Edaf, un relevante personaje de la cultura comentó a los
> masones Ilia Galán, Carlos Mendoza y Gustavo Vidal que Zapatero
> alcanzó el grado de compañero en una logia de Toulouse.
>
> http://groups.msn.com/SECRETOMASONICO/_whatsnew.msnw
Buena reseña historica, Gracias